Estos días he estado leyendo artículos muy interesantes sobre cómo levantarse antes por la mañana, cómo ser más productivo, qué hacer con dos horas libres más al día… Y me he planteado la duda de que quizá la clave no es tanto en sacar tiempo de debajo de las piedras, y de sacar el máximo provecho de cada hora, sino en disfrutar de tiempo de calidad.
Me pregunto para qué quieres una hora o dos más al día si luego las dedicas a ir al cine y, o te duermes, o estás tan cansado que terminas por no disfrutar la película. Además, el madrugar en exceso y descansar menos de lo debido, el ir corriendo a todos los sitios, el exprimir al máximo cada hora, entre tazas y tazas de café y té, termina pasando factura a la larga de una forma u otra.
Por mi experiencia personal puedo decir que cuando he tenido varias horas libres después de una jornada estresante, al final he acabado desperdiciando esas horas. Estoy demasiado cansado para estudiar, y si decido leer no voy a la velocidad que me gustaría, porque tengo que luchar contra el sueño. Estoy demasiado cansado para hacer deporte, y termino quizá delante del ordenador, navegando sin rumbo porque estoy demasiado cansado para establecer o cumplir objetivos bajo una mínima disciplina. En resumen, estoy muy cansado y necesito ese tiempo libre para descansar.