Hace tiempo escribí en el blog un artículo presentando brevemente una figura que me había llamado la atención por haber sufrido una especie de renacimiento. Debido a una serie de circunstancias, algunas de ellas muy trágicas, el Dr. Pedro Cavadas desmoronó sus esquemas mentales y construyó unos nuevos basados en la solidaridad y en la lucha personal contra la indiferencia. El domingo pude leer el El Mundo una noticia sobre una nueva hazaña solidaria del Dr. Cavadas. Autotransplantó un brazo a un paciente manco (se escribe muy fácil pero hay que ser realmente excelente para hacer algo así con éxito) que debido a un ictus estaba perdiendo el único brazo que le quedaba. El sistema de salud murciano le dijo al paciente que nones, que 60.000 euros eran muchos euros. Así que tuvo que llegar el Dr. Cavadas con su talento y su dinero para decir: "No podíamos dejarlo sin operar porque no pudiera pagar, parecía lógico". La Fundación Pedro Cavadas lo hizo… de nuevo. Todo un ejemplo para la sociedad.
Un saludo!