Otra azaña filantrópica del Dr. Pedro Cavadas

Pedro CavadasHace tiempo escribí en el blog un artículo presentando brevemente una figura que me había llamado la atención por haber sufrido una especie de renacimiento. Debido a una serie de circunstancias, algunas de ellas muy trágicas, el Dr. Pedro Cavadas desmoronó sus esquemas mentales y construyó unos nuevos basados en la solidaridad y en la lucha personal contra la indiferencia.

El domingo pude leer el El Mundo una noticia sobre una nueva hazaña solidaria del Dr. Cavadas. Autotransplantó un brazo a un paciente manco (se escribe muy fácil pero hay que ser realmente excelente para hacer algo así con éxito) que debido a un ictus estaba perdiendo el único brazo que le quedaba. El sistema de salud murciano le dijo al paciente que nones, que 60.000 euros eran muchos euros. Así que tuvo que llegar el Dr. Cavadas con su talento y su dinero para decir: “No podíamos dejarlo sin operar porque no pudiera pagar, parecía lógico“.

La Fundación Pedro Cavadas lo hizo… de nuevo.

Todo un ejemplo para la sociedad.

Un saludo!

¿Te gustó el artículo? ¿Por qué no compartes tu opinión dejando un comentario debajo y mejoras así el artículo, o te suscribes al blog para no perderte ningún post? Es gratis y a mí me alegras el día ;-).

Comentarios

Me parece una azaña increíble, todo un ejemplo para la sociedad. La verdad es que debe ser difícil colocar un brazo de nuevo. Es una pena que el dinero sea el obstáculo para mucha gente, pero vivimos en la sociedad del dinero.

Un saludo y gracias por la noticia. Si no fuera por los blogs yo no me enteraría por donde se mueve el mundo.

Me encanta la gente que es capaz de cuestionar las normas con tal de ayudar a otros. Muy buen ejemplo, Pedro.
Un saludo

Hola Óscar,

No te pierdas el link que he puesto hacia El Mundo. Creo que ha sido el antebrazo derecho al izquierdo, así que ha tenido que recolocar el pulgar.

Toda una obra de arte.

Un saludo!

Hola Pilar,

La verdad es que el Dr. Cávadas es todo un ejemplo.

Estoy deseando que salga ya tu nuevo libro…

Un saludo!

Estoy con Pilar, a veces las normas no son lo más normal, por lo menos en cuanto a lógico. ¿Cuestionamos nosotros las normas, legales o sociales, para hacer un mundo mejor?
No es fácil decir que aunque es mucho más lustroso el trabajar en una gran empresa con un gran salario (además de hacer de tu vida una ausencia de ésta), prefiero trabajar en algo que dote a mi vida de un sentido.

Deja tu comentario

(obligatorio)

(obligatorio)