Introducción y evolución del área comercial.

Forrest Gump (1994) cortesía de VIjay Pandey
Hoy vamos a empezar una miniserie titulada: Cómo ser un buen comercial y no morir en el intento. El objetivo no es otro que aclarar mis propias ideas siguiendo la Gran Enciclopedia de Economía y Empresa de ESIC editorial. Poco a poco iremos tocando temas muy interesantes relacionados con el área de ventas y que todo comercial debería conocer. Si eres nuevo por aquí te recomiendo que agregues el blog a tu lector de feeds o te suscribas vía e-mail para no perderte ninguna entrega.
El área de ventas es sin duda el mejor sitio dentro de una empresa para personas inquietas tanto física como intelectualmente. Es necesario leer, estudiar, escuchar, observar… ser un esponja y aprender cada día de todo lo posible. Hay que tener conocimientos de ventas, marketing, operaciones, derecho, logística, economía, psicología, retail… ya que el comercial es la persona que representa a la empresa frente al cliente, y éste le planteará las dudas y quejas que irán mucho más allá del departamento comercial.
Tradicionalmente los comerciales no han estado muy bien vistos por la sociedad, probablemente debido a una falta de profesionalización y ética por un lado, y por otro lado por el estilo de mando que han ejercido y promovido los directores de venta (de la que escribiremos en otra ocasión).
Casi todos unimos la palabra comercial al típico vendedor a domicilio que se te mete en casa y no para hasta venderte algo que no quieres ni necesitas. Éste tipo de comercial sin embargo, es el menos profesional de todos, y casi deberíamos de utilizar otra palabra para definir su labor.
Un comercial no es alguien que cuando se marcha deja al cliente con la sensación de que ha sido engañado porque ha comprado algo que realmente no quería comprar, sino que es un profesional que está volcado en detectar y satisfacer las necesidades de un cliente, ofreciendo una gran imagen de la empresa que representa (mostrándola estratégicamente útil para los fines del cliente), y promoviendo las ventas futuras.
Pero no hablemos más de la figura del comercial (para no adelantar futuras entregas) y vayamos directamente a observar la evolución de la venta moderna.
Evolución del área comercial
El primer manual de ventas se editó en el siglo XIX y hasta los años 50 el mundo de las ventas estuvo totalmente alejado de la profesionalización. Había que vender lo que las fábricas eran capaces de fabricar. Punto. Para lograrlo era necesario echar mano de las tácticas más persuasivas que se podían imaginar (y que todavía algunas empresas utilizan en sus departamentos comerciales).
En los años 50 surge el marketing y todo parece empezar a girar en torno al cliente. El comecial se torna en detective para extraer información de sus clientes y de la competencia. Las empresas empiezan a preguntarse qué es lo que quiere el cliente.
En los 60 y 70 reina el concepto de segmentación. En 1973 Hanan escribe “Venta consultiva“. Ya se puede ver cómo se va profesionalizando el mundo de las ventas ya que el cliente necesita especialistas en su negocio que le ayuden a tomar las mejores decisiones.
En los 80 tenemos los nichos, el plan de marketing y el de ventas. Miller y Heiman escriben “La venta estratégica“. Estamos ya muy alejados de la persuasión y la venta de estímulo-respuesta.
Con los 90 se desarrolla el concepto de la venta estratégica y todo se centra en el ganar-ganar. Las ventas son muy complejas, se requiere programas de software muy sofisticados, y surge el comercio electrónico.
Actualmente, en los comienzos del siglo XXI, los departamentos comerciales dependen en gran medida de la informática, las redes comerciales cobran más importancia que nunca, el comercial no sólo debe de conocer a fondo su empresa y su producto, a la competencia, y a sus clientes, sino que también tiene que tener conocimientos de derecho, psicología, economía… La venta relacional es muy importante, como la ética. Hay una gran velocidad, internacionalización, y concentración en todo lo que se refiere a la economía y los negocios. Todavía hay una mecanización de los contactos con los clientes basados en que “no decida el cliente, no sea que decida no comprar o comprar a la competencia”.
Como vemos, el mundo de las ventas ha evolucionado mucho en la segunda mitad del siglo XX, y ahora mismo exige profesionales que sean capaces de llevar a cabo con éxito los objetivos de la empresa, en un entorno realmente exigente. Como me gustaba decir cuando trabajaba en American Nike, los comerciales son los que chutan a puerta y meten los goles, rematando el trabajo y las ilusiones del resto del equipo. Apasionante ¿Verdad?
Un saludo!
Nota: Este post pertenece a la serie de artículos: Cómo ser un buen comercial y no morir en el intento.











Bueno, veo que también tocas el tema de los comerciales. Apasionante.
Te recomiento el libro The Perfect Salesforce, a mi me gustó mucho.
Hola Jordi,
La verdad es que el tema marketing-ventas es el que más me gusta de la empresa.
Buscaré el libro a ver qué tal…
Un saludo!
Nunca me he visto como comercial, pero con tu nueva definición, aun podría tener una esperanza de serlo! Yo creo que debería cambiarse el título de comercial para evitar posibles fantasmas, y utilizar “gestor de clientes” o algo así.
Ahora que pienso creo que yo trabajando en la parte estratégica de Relaciones Públicas, e implementando mis propias estrategias soy un comercial de ONG… o algo similar.
Hola Quique,
Como dijo Robert Louis Stevenson: “Todo el mundo vive de vender algo”.
(empezando por nosotros mismos, añadiría yo)
Un saludo!
Pedro,
en estos tiempos complejos y difíciles el comercial, gestor o como se le quiera llamar debe de saber de muchas cosas pero no necesariamente dominarlas para eso hay un logístico, un técnico en Trade MK, un contable, etc. El entorno es tan complejo que los grandes éxitos sólo se consiguen en equipo y el nuevo “vendedor” debe llegar a la excelencia de su trabajo sabiendo utilizar los recursos que la compañia pone a su disposición.
El comercial que se ocupa de todo acaba ocupandose mal de muchas cosas.
Es curioso lo de chutar a puerta, mi jefa siempre dice: “Es importante llegar al área, pero hay que chutar y meter gol”.
El tema tal como lo planteas, promete.
Hola Alfredus,
Me alegro que te guste el enfoque. Según yo lo veo, el comercial obviamente no puede ocuparse de todo. Ocuparse de los clientes lleva casi todo el tiempo y además hay que vender
Lo que sí es cierto es que el comercial tiene que conocer y saber cómo funciona todo lo relacionado con el cliente (desde una reclamación hasta las campañas de marketing para un producto que puede llegar a adquirir en el caso de ser detallista). Todos sabemos que los clientes te machacan a preguntas (como es su obligación) y hay que tener conocimientos que vayan mucho más de lo directamente relacionado con la venta.
Además hay que tener presente que el comercial es la cara visible y el principal contacto o puente entre la empresa y el cliente.
Un saludo!
Me encanta en tema , ademas que los tiempo han cambiado mucho y ahora hay que probar en cualquier sector , me interesa mucho el tema de las ventas , pero yo simpre he trabajado de atencion al cliente en establecimientos , pero tengo muchisimas ganas de verme en la calle; ya se que parece raro pero es algo que gusta el echo de ponerte tu propio horario aunque aveces sea duro , me interesaria todos los datos que me podais ofrecer, muchas veces he pensado y he observado sobre todo que un buen comercial puede conseguir muchas cosas.
Hola! actualmente trabajo en el depto aereo de una empresa, pero me han ofrecido pasarme al comercial, y la verdad es que es algo que me encanta, pero al no estar muy metida en este tema, tambien me da un poco de miedo. Me gustara recibir consejos de gente que ya esta involucrada en este sector, y que pueda darme alguna mano. Asi como titulos de libros que me pudean ser utiles,
Muchas gracias!
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