Recuerdo una cosa que estudiaba en Economía y que era bastante útil: los precios nominales y los precios reales.
PRECIOS NOMINALES Y PRECIOS REALES
Los precios nominales son los precios establecidos; los que marcan la etiqueta. Hasta aquí todo bien. Pero… ¿Qué pasa cuando comparamos precios en el tiempo? Todos hemos discutido sobre cuánto valía un piso en la época de juventud de nuestros padres y cuánto valen ahora. Es evidente que en precios nominales muchísimo más. O en Economía, solíamos comparar el PIB de España en la actualidad con el del inicio de la Transición.
En otoño de 1983 Steve Jobs en una de sus famosas Keynote (presentaciones públicas de lanzamientos) presentó el famoso anuncio de 1984 que anunciaba la nueva Macintosh. El anuncio estaba basada en la novela 1984 de George Orwell.
En la presentación se puede ver a un joven Steve muy seguro y con un punto de arrogancia, atacando sin piedad a IBM. Al final del video se observa el efecto que tiene, y sigue teniendo en la actualidad, entre la gente.
Qué pena que no haya más presentaciones así en las empresas…
Se leen muchas cosas en internet y en otros sitios sobre el concepto de inteligencia emocional, de Daniel Goleman. Para ser breves y directos tenemos que señalar el origen del término en 1995, año en que se publica “inteligencia emocional”.
En su famoso artículo “¿Qué hace falta para ser un líder?”, publicado en Harvard Business Review en 1998(1)Goleman deja claro que el resultado de los estudios que han realizado han dado como resultado que el coeficiente intelectual y las cualificaciones técnicas son importantes pero como requisito mínimo o imprescindible para optar a cargos directivos. Sin embargo, “la inteligencia emocional es el requisito indispensable del liderazo“.
Cinco son los componentes que forman la inteligencia emocional en el trabajo:
Auto-conciencia: La capacidad de indentificar y entender su estado emocional, emociones e impulsos, así como la repercusión que tienen sobre los demás. Su sello distintivo: confianza en uno mismo, auto-evaluación realista, y sentido del humor que se ríe de uno mismo.
Auto-control: La capacidad de controlar o desviar los impulsos y estados de humor perturbadores. La tendencia a demorar juicios, a pensar antes de actuar. Su sello distintivo: Fiable e íntegro. Convive cómodamente con la ambigüedad. Apertura al cambio.
Motivación: La pasión por trabajar por motivos que van más allá del dinero o la posición social. La tendencia a tratar de alcanzar los objetivos con energía y perseverancia. Su sello distintivo: Gran motivación por los logros. Optimismo, incluso ante el fracaso. Compromiso con la organización.
Empatía: La capacidad de entender la naturaleza emocional de otras personas. La habilidad para tratar a las personas según sus reacciones emocionales. Su sello distintivo: Conocimientos prácticos para el desarrollo y la retención de personas de talento. Sensibilidad multicultural. Atención a los clientes.
Capacidad de relación social: La maestría en la gestión de las relaciones y creación de redes. La capacidad de encontrar puntos en común y crear relaciones. Su sello distintivo: Eficacia en el liderazgo del cambio. Carácter persuasivo. Experiencia práctica en la creación y el liderazgo de equipos.
Espero que este pequeño artículo os haya ayudado a centrar el concepto de inteligencia emocional.
Un saludo!
(1) El artículo fue reeditado en la misma revista en el número de julio de 2004. Un especial de lo mejor de HBR.
“Persevera. Nada en el mundo puede reemplazar a la perseverancia. El talento no lo hará; nada es más común que los fracasados con talento. El genio no lo hará tampoco; el genio sin recompensa es ya proverbial. La educación no lo hará; el mundo está lleno de ruinas humanas instruidas. Perseverancia y determinación son las únicas verdades omnipotentes“.