Monthly Archives: September 2007

Long tail o la larga cola

He terminado hace unos días el libro de Chris Anderson (editor jefe de la revista Wired) titulado La economía long tail. De los mercados de masas al triunfo de lo minoritario.

El autor se ha dedicado a investigar este concepto de la larga cola que parece que inunda internet, y que va más allá de este medio. Técnicamente la economía long tail se basa en una curva de demanda en la que el extremo inferior de la curva es muy largo, en relación con el extremo superior.
La parte azúl de la curva representan los superventas. Son muy pocos títulos de discos, libros, etc. que se venden muy muy bien. Por otro lado tenemos el resto de la larga cola de color rosa (que podemos apreciar que es más larga que la de los superventas). En esa zona están el resto de artículos que se venden en pequeñas cantidades, a veces realmente muy pequeñas, pero que en una suma agregada de ventas, es superior a los superventas. Sería el conjunto de nichos del mercado que los grandes almacenes han ignorado ya que el espacio que tienen es limitado y se han centrado en los superventas.

Según Chris Anderson “son 6 los elementos que caracterizan la larga cola:

  1. En casi todos los mercados hay más bienes de nicho que productos de éxito. Esta proporción crece exponencialmente a medida que las herramientas de producción llegan a ser más baratas y más ubicuas.
  2. Los costes de acceso a esos nichos están bajando notablemente. Gracias a una combinación de fuerzas que incluyen la distribución digital, las poderosas tecnologías de búsqueda y la gran penetración de la banda ancha, los mercados online están transformando la economía del comercio minorista. En consecuencia, ahora muchos mercados pueden ofrecer una enorme variedad de productos.
  3. Sin embargo, ofrecer simplemente más variedad no cambia la demanda. Hay que ayudar a los consumidores a encntrar los nichos que se adaptan a sus necesidades e intereses particualres. Para ello, se puede utilizar una gama de herramientas y técnicas que van desde las recomendaciones hasta las clasificaciones. Estos “filtros” pueden orientar la demanda hacia la larga cola.
  4. Una vez que se ha expandido la variedad y se aplican los filtros para navegar por ella, la curva de la demanda se aplana. Todavía hay productos e gran popularidad y nichos, pero los primeros son relativamente menos populares, y los nichos relativamente más conocidos.
  5. Todos estos nichos se suman. si bien ninguno vende grandes cantidades, hay tantos productos de nicho que colectivamente pueden crear un mercado que rivaliza con los éxitos.
  6. Una vez que se establecen estas condiciones, se revela la forma natural de la demanda, liberada de las dificultades de distribución, la escasez de información y la limitación del espacio en venta. Al contario de lo que nos han hecho creer, esta forma está mucho menos orientada a los productos de éxito. Es tan diversa como la población misma.

Conclusión: una larga cola es cultura sin el filtro de la escasez económica

En el último capítulo nos señala nueve reglas de los agregadores más eficaces de la larga cola:

  1. Use un inventario digital
  2. Deje que los clientes hagan el trabajo (Ebay, Wikipedia, MySpace…)
  3. No hay un método de distribución para todo
  4. No hay un producto que se adapte a todos
  5. No use un precio único
  6. Comparta la información (clasificación de éxitos por venta)
  7. Piense en una cosa “y” otra, no en una cosa “u” otra
  8. Deje que el mercado trabaje para usted (no prediga, sino que mida y responda)
  9. Reconocer la fuerza de la gratuidad.

Es un esfuerzo loable el de Chris Anderson de explicar fácilmente y con multitud de ejemplos y resultados de investigaciones a lo largo de todo el libro, el concepto de larga cola.

Información social del libro aquí.
Información técnica del libro aquí.

Un saludo!

Artículo patrocinado por www.tecnoganga.com

Una sonrisa en Navidad -el retail y la sonrisa-

Probablemente porque he trabajado en tienda y pasé dos campañas navideñas disfrutando y sufriendo la fiebre consumista típica de esas fechas, me ha gustado especialmente la siguiente anécdota que leí anoche.

Era campaña de navidad del primer tercio del siglo XX y unos grandes almacenes de Nueva York conscientes del stress al que se veían sometidos sus trabajadores editó el siguiente texto junto con su publicidad:

Una sonrisa en Navidad

No cuesta nada, pero crea mucho.
Enriquece a quienes reciben, sin empobrecer a quienes dan.
Ocurre en un abrir y cerrar de ojos, y su recuerdo dura a veces para siempre.
Nadie es tan rico que pueda pasarse sin ella, y nadie tan pobre que no pueda enriquecer por sus beneficios.
Crea la felicidad en el hogar, alimenta la buena voluntad en los negocios y es la contraseña de los amigos.
Es descanso para los fatigados, luz para los decepcionados, un rayo de sol para los tristes, y el mejor antídoto contra las preocupaciones.
Pero no puede ser comprada, perdida, prestada o robada, porque es algo que no rinde beneficio a nadie a menos que sea brindada espontáneamente y gratuitamente.
Y si durante las aglomeraciones y prisas de último momento de las compras de Navidad alguno de nuestros vendedores está demasiado cansado para darle una sonrisa, ¿Podemos pedirle que nos deje usted una sonrisa suya?
Porque nadie necesita tanto una sonrisa como aquel a quien no le queda ninguna que dar.

Un saludo!

Truco de lectura rápida

Hoy te voy a contar un truco que tengo para pasar al instante de un modo de lectura lenta a uno de lectura rápida. Normalmente cuando has leído varios libros de lectura rápida, has practicado diversos métodos, te das cuenta que el mayor problema que tienes (por lo menos en mi caso personal) es el de la subvocalización.

Este problema consiste en que uno lee muy despacio porque va “leyendo mentalmente en voz alta” (hay personas que incluso llegan a mover los labios). Cuando empiezo a leer, siempre estoy subvocalizando (probablemente por un mal hábito que tengo desde niño). La solución que tengo para pasar a un modo de lectura rápido es el siguiente:

Tan sólo hay que empezar a leer de forma veloz y mentalmente empezar a contar números. Eso impide totalmente la vocalización. Eso sí, tienes que practicar hasta que contando números entiendas lo que estas leyendo. En mi caso, en cuanto llevo contando 5 o 6 segundos paro de contar y la subvocalización desaparece, pudiendo aumentar todavía más la velocidad de lectura.

Recuerda que se lee con el cerebro, no con los ojos (ya hablaremos de esto en otra ocasión).

Un saludo!

Stay hungry, stay foolish

Stay hungry, stay foolish
(Seguid hambrientos, seguid alocados)

Steve Jobs, Universidad de Stanford (2005)

Pincha aquí para ver el video entero de la conferencia.